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miércoles, 8 de marzo de 2017

REVISIÓN DE PARES PSICOEMOCIONALES Y APLICACIÓN

CArLO Y JoRgE

 

   Estos pares tienen que ver con la unión de partes físicas y la relación que se ha encontrado con algunos estados emocionales, en las ruedas de kinesiología se encuentra la relación que existe entre los meridianos de acupuntura englobados en una especie de esferas, en dónde cada emoción se le ha signado un órgano correspondiente.
     Este tema de biomagnetismo y su relación con las emociones lo revisamos en el diplomado en la Universidad de Chapingo en México, debe entenderse como una teoría que engloba conceptos de kinesiología, acupuntura, psicología, física y anatomía, trataré de dar la parte psicológica. En especial este tipo de temas genera mucha polémica, entiendo todas las preguntas que deriven de una información como esta, pero no quiero dejar la oportunidad de presentar el tema bajo un marco teórico psicológico, desde la entrada anterior revisamos un poco la somatización y algunos conceptos desde el manual DSM-IV, así que analicen la información y espero que surjan dudas y debates.

  Al paso del tiempo van surgiendo paradigmas que tratan de explicar y entender los fenómenos de algún campo, en este caso, dentro del área de la salud, aparece el Par Biomagnético, un concepto que trata de la aplicación de imanes en diferentes puntos corporales a pacientes con diferentes patologías, el Dr. Isaac Goiz Durán es quien desarrolla esta teoría, como la casi totalidad de información referente a esta terapia que en ocasiones es considerada medicina complementaria, sus fundamentos así como la propia definición del nombre de la terapia provienen de los escritos del Dr. Goiz Durán.
     En el libro “El par biomagnético” (Goiz, I. ; 2000) el Dr. Goiz define al par Biomagnético como “el conjunto de cargas que identifican una patología y que está constituido por dos cargas principales de polaridad opuesta, que se forman a expensas de la alteración fundamental del pH de los órganos que las soportan”.
     Lo que propone el Dr. Goiz es que  “la salud depende del pH tisular y celular, que debe permanecer cerca de los valores de la neutralidad, que pueden ser detectados y ajustados por medio de campos magnéticos de mediana intensidad”; lo anterior hace referencia a la teoría del citado Dr. de que cuando el NEN (nivel energético normal, término también creado por el Dr. Goiz) sale de balance existe ya sea una polarización o despolarización que involucra a un órgano u órganos, tejido o tejidos y sistemas, alterándose a su vez el pH de la región comprometida, disparándose los niveles ya sea de alcalinidad o acidez, y es en este momento en que se hace presente la patología o alteración física.
     El Dr. Goiz aplica este fundamento para casi la totalidad de padecimientos que el humano pueda desarrollar.
    La hipótesis sobre la alteración del NEN se ha hecho por observación o por ensayo prueba – error (no se encontraron datos de medición de ningún tipo ni experimentación en laboratorio o campo), el Dr. propone que el NEN se ve alterado cuando alcanza los 1000 gauss o su equivalente energético, y el método para la corrección de este desequilibrio sería el uso de imanes para generar un campo magnético con esta base de mínimo 1000 gauss en adelante para llegar a restablecer la salud, ya que se estaría restableciendo el nivel de pH adecuado con el cual trabajan las diferentes partes del cuerpo.
     Es posible que una teoría conocida como polaridad, además del magnetismo hayan permitido el desarrollo del Par Biomagnético, Michelle Guay (2001)  en su libro “La anatomía energética y la polaridad” (siguiendo en el campo de las terapias complementarias) propone que el cuerpo está dividido en polaridades y cuando estas polaridades salen de su estado de equilibrio el organismo se altera, la manifestación de dicha alteración sería la variación  en la respuesta del sistema inmunológico, malestar y/o dolor en el cuerpo, así como el desarrollo de enfermedades, pero va más allá de lo físico y plantea que un desequilibrio que ella llama energético, que va en relación directa al desajuste de las polaridades del cuerpo puede provocar una alteración mental; haciendo un análisis e la propuesta de su teoría, se encuentra que ella se respalda y utiliza textos y tradiciones como la Ayurveda y en la teoría del Dr. Stone, considerado como el creador de la teoría y terapia de polaridad, ya en la parte de conclusiones y de resultados reconoce que no hay pruebas científicas de la eficacia de su teoría puesta en práctica.
     Siguiendo la línea de las terapias complementarias y con la propuesta revisada de Michelle Guay nos encontramos con una teoría y práctica más antigua aún, derivada de un planteamiento de Ramacharaka (1982) que es encontrar la clave de la salud, y en su libro “Naturismo, ciencia de la salud” propone que la única causa general de todas las enfermedades es el deficiente funcionamiento de las células, lo que quiere decir entonces, bajo este planteamiento es que toda enfermedad  es una enfermedad de las células, esta afirmación que en su libro lo plantea más bien como una creencia, nos hace referir al trabajo del Doctor Alexis Carrel que dedicó 124 escritos al cultivo de tejidos, en los cuales trata de demostrar que la célula es inmortal, y que la degeneración, el envejecimiento y muerte de la misma es más bien provocado por el fluido sobre el cual flota, por lo que sugiere que si a la célula se le mantiene sobre un fluido apropiado y con renovación de los elementos adecuados en teoría podría mantenerse viva de forma indefinida.
     El par Biomagnético entonces trata de fundamentarse en esta hipótesis, que es trabajar directamente sobre la célula y sobre el fluido sobre el cual se soporta y alimenta esta célula.
     Desde esta teoría celular parte entonces el interés de encontrar la afectación o no desde el campo del pensamiento hacia la propia célula, es decir, de que manera nuestra mente a través del pensamiento genera alteración celular y de que manera abordarla para corregirla, así en el tratamiento al paciente se le estaría abordando directamente la parte física pero brindando a la vez el soporte psicológico que le permita no alterar desde el estado mental lo que se ha logrado equilibrar con la terapia de Biomagnetismo o cualquier otra de nivel físico, y más allá, de que manera se le puede capacitar mediante terapia psicológica a la mente de un paciente para que desde su estado mental recupere la salud en caso de que en algún momento de su vida presente alguna enfermedad.
La Psicología
     Apoyándonos en el  Manual de Psicología (Bersanelli: 1979), la psicología tiene un significado etimológico, compuesto por “psyche” que quiere decir alma y “logos”, tratado o estudio, al unir estos dos significados tenemos que Psicología es el tratado o estudio del alma, misma que ha derivado a que se entienda alma y mente como un solo término; sin embargo al tratar de considerar a la Psicología como una ciencia y no tener de manera clara y exacta lo que es el alma, no por carecer de una definición sino por carecer de un aspecto que se pueda medir, esta definición quedaría limitada, es donde  ya las neurociencias intervienen definiendo el alma como el proceso de información que lleva a cabo el cerebro, tratando de alejar de esta forma el aspecto metafísico sobre el cual pudiera entenderse a la Psicología,  afinando aún más este concepto y ampliando el significado, la Psicología abarca también la conducta humana, y la relación que vive cada ser humano, la intrapersonal y la interpersonal, es decir abarca un aspecto social, biológico y desde la aportación de Victor Emyl Frankl, considerada su teoría como la tercera escuela de Viena, agregándose un aspecto espiritual, haciendo referencia a la  búsqueda de sentido de la vida.
          Con el interés de relacionar las emociones al cuerpo, intentos que se remontan a pensadores antiguos, el biomagnetismo propone lo siguiente: cada emoción se manifiesta con un desequilibrio biomagnético cambiando con ello la bioelectricidad del cuerpo, un síntoma emocional persistente ocasionará una alteración física, este pensamiento es el que rige la terapia de biomagnetismo psicoemocional.
Ahora revisemos algunos pares psicoemocionales y su aplicación:
 
Hígado - Corazón (par psicoemocional para la ira)

Corazón - Vejiga (Par psicoemocional para el resentimiento)

Temporal derecho - temporal derecho
(par psicoemocional para la agresividad física y sentimientos de crueldad)
Bulbo raquídeo - corazón
(par psicoemocional para sentimientos de crueldad)


Sien derecha - corazón
 (par psicoemocional para sentimientos de tristeza, que pueden derivar en vitiligo y fenómenos de pigmentación)


Rótula - Rótula (par psicoemocional para la ansiedad)

Riñón izquierdo - ojo izquierdo (par psicoemocional para el miedo)


Bazo - hipotálamo
(par psicoemocional relacionado con la pereza)


    
Es recomendable combinar esta terapia de pares biomagnéticos psicoemocionales y alguna terapia psicológica, otras terapias que pueden combinarse son terapia de regresión, extractos de flores de bach, entre muchísimas otras terapias complementarias.
    Esperamos que la información les sea de utilidad y que se generen muchas dudas al respecto para que dentro de su investigación lleguen a conclusiones.